No existe en realidad por mucho tiempo... Por eso, el tiempo que estuvo a su lado, lo disfrutó hasta volverse loca. No quería perderle. Y para ello, lo ató a sus brazos, y le hizo probar cada día el sabor de sus labios.
Yo elegí no elegir la vida. Elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones
-Tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla 19 días y 500 noches
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