Tanto si piensas que puedes como que no puedes, estás en lo correcto.
Ignora lo que dice la gente y presta atención a lo que hacen, no tomes una decisión hasta que no tengas que tomarla, y recuerda que no podemos cambiar las cartas que nos reparten, pero sí el modo de jugar nuestra mano.
Lo mejor de recordar es que puedes regresar cuando lo deseas. Nadie te puede robar o impedir eso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario